Cuidemos la Tierra, y nos haremos un favor

Seguramente sean incontables el número de webs, blogs, artículos, catálogos y guías sobre ecología que podamos encontrar en cualquier medio que se nos ocurra; la verdad, yo ni siquiera lo he intentado, porque seguro que son muchos y, según mi opinión, algunos incluso sobrarían. Claramente, si el ser humano no es capaz de cuidar el planeta en el que vive no es por falta de información, y aunque se puede ser optimista y pensar que en los últimos años la conciencia ecológica ha estado aumentando poco a poco, por otro lado hay que reconocer que ese aumento no es lo bastante rápido, ni lo bastante eficiente para revertir ciertas acciones del pasado. Pero bien, tengamos fé en la raza humana, es lo único que puede salvarnos.

Por eso, porque no creo que lo que falta es información para despertar nuestra conciencia ecológica, pensé que hacer un blog sobre consejos, trucos y valores para ser más respetuosos con el planeta era volver a llover sobre mojado. Quizá lo que necesitamos es conocer la Tierra, pero hacerlo en profundidad, para darnos cuenta del impacto que tienen las acciones humanas sobre todo el ecosistema, que no es algo exclusivo de nuestra especie; debemos compartir todo el espacio con todos los demás seres, y quizá sea eso lo que no nos queda claro, o bien no nos importa demasiado, que todo podría ser.

Con la esperanza de que la causa sea la primera opción, y no la segunda, me gustaría darle a este sitio web un ángulo diferente. ¿Qué tal conocer curiosidades de nuestro planeta, acceder a cierta información que puede sorprendernos, y que nunca hemos sabido por cauces tradicionales, o porque no nos ha interesado hasta ahora? Todos saben que el aprendizaje es mucho mejor si se hace de forma amena, sin usar la fuerza ni nada parecido, y cuando conocer cosas nuevas es divertido y además es capaz de sorprendernos, entonces estamos en el camino correcto. La Tierra tiene tanta información, tantas cosas sorprendentes, tanto lugares extraños y tantos seres desconocidos, que bien merece la pena sumergirse en la búsqueda de todas esas curiosidades que antes he señalado.

¿Y si, una vez que tengamos esta clase de información, tomamos conciencia de que no podemos permitir que se deteriore de ninguna manera, y que tenemos que protegerla y valorarla en su justa medida? Sería un buen complemento a la conciencia ecológica y a todos los esfuerzos que se hacen en pos de ella; no le robaría nada, y quizá le aportaría mucho. Veamos si mi teoría tiene alguna validez; y si no, el saber no ocupa lugar, ¿no crees?